Algunos estudios lo habían anticipado pero, hoy, una investigación basada en miles de personas lo confirma: las relaciones positivas y sólidas entre padres y adolescentes mejoran a largo plazo la salud mental, sexual y física de los jóvenes.
Es más, las buenas relaciones entre los adolescentes y sus padres también reducen el riesgo de abuso de sustancias en el inicio de la edad adulta y de sufrir problemas cardiovasculares.
Esta es la principal conclusión de un macroestudio realizado por investigadores del Hospital Infantil de Filadelfia (Estados Unidos) y publicado este martes en JAMA Network Open.
Algunos trabajos habían avanzado los efectos positivos de las relaciones entre padres y adolescentes pero esos estudios se habían visto limitados por el reducido número de participantes, el corto espacio de tiempo estudiado, la falta de diversidad o por referirse exclusivamente a la relación con la madre.
FUENTE: EFE











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