Un juego de béisbol juvenil en Florida el domingo fue objeto de un evento meteorológico aterrador cuando se formó un remolino de polvo en el plato y envolvió a un receptor infantil que pareció quedar atrapado en él.
El árbitro, Aidan Wiles, de 17 años, acudió al rescate del niño y pudo sacarlo y protegerlo.
Pese a lo impactante de las imágenes, nadie resultó herido.
El incidente ocurrió en el campo de béisbol de la Asociación Atlética de Fort Caroline en Jacksonville.
El niño dijo que sintió que estuvo allí durante 10 minutos, aunque solo pasaron unos segundos.











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